El folklore en tiempos del COVID
- Bryan Cotera

- 23 nov 2020
- 3 Min. de lectura
El 2020 se ha visto envuelto en diferentes situaciones, para algunos completamente desconocidas: una pandemia mundial, inestabilidad económica y política, siguiendo la coyuntura actual, el desempleo y el trabajo remoto. Todos estos factores nos han obligado como individuos a tomar nuevos caminos, a enfrentar retos y básicamente tirarnos al vacío sin saber que hay debajo, con incertidumbre en el futuro.
Sin lugar a dudas, cada uno de estos retos ha afectado distintos aspectos en nuestras vidas: la vida social, la educación, salud, economía; pero también, y muchas veces olvidado: el aspecto cultural. El folklore, como ya lo sabemos es de carácter social, se centra en la relación y comunicación de un conjunto de personas que comparten costumbres, tradiciones, enseñanzas y valores.
A causa de la pandemia, las principales actividades y medios económicos de las agrupaciones artísticas han cesado por completo. Con la cancelación de funciones, shows, festividades (como la Candelaria 2021), entre otras, los artistas dedicados al folklore y otras disciplinas artísticas, quedan en una incertidumbre, sin saber como salir a flote. La principal institución a cargo de velar por la preservación cultural, el ministerio de cultura hasta el día de hoy, a más de 7 meses de comenzada esta crisis, aún no se pronuncia al respecto con posibles soluciones o desenlaces para miles de peruanos sin sustento económico fijo ni estable.
Esto destapa la precariedad institucional del único organismo encargado de supervisar estas actividades. El folklore por su naturaleza tradicional y ancestral, es un patrimonio fácil de perder, si es que no es transmitido; y en vista de la situación actual, se encuentra en grandes riesgos, ya que la tendencia actual es la digitalización de los conocimientos. Entonces, ¿Cómo podemos salvarlo de la extinción?
En entrevistas previas con artistas del medio, hemos podido recopilar algunas posibles soluciones y opiniones sobre el camino al que se puede redireccionar la cultura. Como nos explicó el danzante y profesor Joshua Ruiz, las redes sociales y el internet crean una separación en los jóvenes de ahora con la realidad, lo cual también genera desinterés en lo tradicional, ya que se prefiere seguir con las tendencias globalizadas; sin embargo, las redes sociales, son un arma de doble filo, usadas de la forma correcta pueden evolucionar al folklore hacia la nueva era digital.
“Las personas anteriores a mí, promotoras del folklore, encontraron el medio [...], un hecho folklórico real, a veces puede ser hasta difícil de digerir, [...]ahora.. hay muchísimas más herramientas, y ustedes son los llamados a usar esas herramientas que les son tan cercanas, [...] ahora medios hay miles… pueden reinventar las formas de difundirlo”.
-Joshua Ruiz de Castilla
Los artistas actuales, sobretodo los docentes y educadores, tienen un reto, volver a tomar la batuta y construir nuevos puentes para conectar con las nuevas generaciones. ¿cómo? Con lo que más conocen, las redes sociales. Vemos muchos emprendimientos y proyectos nuevos para enseñar danzas de forma remota, pero podemos llegar más allá; creando contenido nuevo, fresco, interesante y lleno de la esencia de cada manifestación cultural.
La bailarina, docente y directora de danzas afroperuanas, Martha Muñoz nos comentó en una entrevista:
“No es una tarea fácil, pero considero que cuando las cosas se hacen con amor y con pasión, se difunden y se comparten de la misma manera. Siempre comparte con mis alumnos en cada clase, la importancia de cada danza, el significado de cada danza [...], la historia que conlleva”.
-Martha Muñoz
La clave es entonces transmitir el folklore no como algo objetivo o frío, ya que la cultura está viva y es vida. Sea cual fuere el medio, online o presencialmente, no se puede perder el amor y el sentir al compartir danza, tradición y arte. La crisis pasará, nos volveremos a encontrar en las pistas de bailes, pero lo que se quedará será mucho más valioso, las herramientas y medios nuevos nos permitirán llegar más lejos de lo que nunca se había llegado.
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